En el marco del Día Mundial Contra el Cáncer de Cabeza y Cuello, los especialistas llaman a no normalizar lesiones en la boca, disfonía persistente o bultos en el cuello, ya que estos signos pueden ser una señal de alerta. Según la Organización Mundial de la Salud, cada año se diagnostican cerca de 900 mil nuevos casos de estos tumores en el mundo, lo que refuerza la importancia de la prevención y la consulta médica precoz.
¿Qué es el cáncer de cabeza y cuello?
El cáncer de cabeza y cuello es un grupo heterogéneo de neoplasias que nacen en la región de la cabeza y el cuello. Pueden desarrollarse en la boca, lengua, garganta, laringe, faringe, cavidad nasal y glándulas salivales. Estas enfermedades pueden afectar funciones esenciales como hablar, respirar y alimentarse.
¿Quiénes tienen mayor riesgo?
Aunque puede presentarse a cualquier edad, este tipo de cáncer es más frecuente en adultos mayores de 40 años. En nuestro país, el principal factor de riesgo es el tabaquismo; además, cuando se combina con el consumo de alcohol, el riesgo no solo se suma, sino que se multiplica exponencialmente.
Asimismo, en los últimos años ha aumentado la incidencia de tumores relacionados con el Virus del Papiloma Humano (VPH) en pacientes jóvenes, especialmente en la orofaringe.
Según el Dr. Mauricio Chang, Gastroenterólogo de la Clínica Andes Salud Chillán, muchos pacientes consultan tarde porque atribuyen síntomas persistentes a problemas comunes. “Si una disfonía, una lesión en la boca o un aumento de volumen en el cuello dura más de dos semanas, es fundamental solicitar una evaluación médica”.
Síntomas del cáncer de cabeza y cuello que no deben ignorarse
Los síntomas del cáncer de cabeza y cuello suelen confundirse con afecciones frecuentes, lo que retrasa el diagnóstico.
La gran mayoría de estos síntomas se presentan en etapas tardías de la enfermedad.
Señales de alerta
Entre las principales manifestaciones destacan una llaga o úlcera que no cicatriza, manchas blancas o rojas asociadas al cáncer oral, DISFONÍA persistente, dificultad para tragar, sensación de cuerpo extraño en la garganta, dolor de oído sin causa aparente, sangrado por boca o nariz, pérdida de peso involuntaria y bultos en el cuello. Si cualquiera de estos síntomas persiste por más de dos semanas, se recomienda consultar con un especialista.
Prevención del cáncer de cabeza y cuello
La prevención del cáncer de cabeza y cuello se basa principalmente en reducir los factores de riesgo modificables. Evitar el tabaco, moderar el consumo de alcohol, mantener una buena salud bucal, proteger los labios de la exposición solar y vacunarse contra el VPH.
También es importante controlar oportunamente cualquier lesión en la boca o alteración persistente de la cavidad oral, ya que algunos cambios pueden evolucionar hacia un cáncer oral si no reciben atención.
La autoinspección de la piel y la cavidad oral frente a un espejo, es una medida de autocuidado que todos deberíamos realizar.
De acuerdo con el Dr. Mauricio Chang, la combinación de tabaco y alcohol aumenta significativamente el riesgo de desarrollar estos tumores. “Adoptar hábitos saludables sigue siendo la herramienta preventiva más efectiva».
Diagnóstico temprano y tratamiento
El diagnóstico del cáncer de cabeza y cuello comienza con una evaluación clínica y, cuando es necesario, se complementa con estudios endoscópicos, imágenes y biopsia. El tratamiento dependerá del tipo de tumor y de su etapa, pudiendo incluir cirugía, radioterapia, quimioterapia, terapias dirigidas o inmunoterapia.
Según explica el Dr. Chang, actualmente se dispone de tratamientos más precisos y con menores efectos secundarios, integrados en un abordaje multidisciplinario de la enfermedad. Estas innovaciones mejoran tanto la supervivencia como la calidad de vida de los pacientes. “Sin embargo, el factor que más determina el pronóstico sigue siendo el diagnóstico oportuno”, enfatiza.
La prevención comienza con una consulta oportuna
El cáncer de cabeza y cuello puede tener un mejor pronóstico cuando se detecta en etapas iniciales. No normalizar síntomas persistentes, mantener hábitos saludables y realizar controles médicos son acciones que pueden marcar la diferencia. Si presentas alguna señal de alerta o tienes factores de riesgo, agenda una evaluación con un especialista en Andes Salud a través de andessalud.cl.