Aunque es un fenómeno muy común y universal, hay personas que pueden vivirlo con intensidad y también, con incomodidad. ¿Te pasa muy seguido? Pueden haber factores emocionales y fisiológicos. ¡Te contamos cuáles son!
Todos hemos visto, en la vida real o en las películas, a alguien que se “pone rojo” cuando está en una situación comprometedora o más expuesta.
Cuando ocurre en ocasiones concretas o de forma aislada, el rubor facial puede ser considerado socialmente, como una reacción normal o incluso, tierna. Sin embargo, hay casos en que puede convertirse en algo muy incómodo y hasta, limitante.
¿Te pasa, pero te cuesta buscar ayuda? Conversamos con el Dr. Andrés Chimaras, Medicina Interna de Andes Salud Talca, sobre las posibles razones que lo gatillan y qué se puede hacer para atenuarlo.
Vasodilatación: la causante de todos los rubores
¿Has escuchado sobre este concepto? En todo nuestro cuerpo, contamos con vasos sanguíneos, tubos por los que circula la sangre, que ayudan a llevar oxígeno, nutrientes y desechos a cada órgano y tejido.
Ante estímulos determinados, los vasos sanguíneos pueden ensancharse o dilatarse para aumentar el flujo de sangre cuando el cerebro determine que es necesario. ¿El resultado? Cara roja, sobre todo en personas con la piel más clara.
Causas físicas o médicas del rubor facial
Ya sabemos que “ponerse rojo” es un resultado de la dilatación de los vasos sanguíneos. Ahora, ¿qué cosas pueden gatillar esa reacción?
A nivel fisiológico, puede deberse a:
- Cambios hormonales: sobre todo en la pubertad, embarazo, menopausia, por uso de anticonceptivos o terapia hormonal. Las hormonas, como estrógenos y progesterona, pueden hacer que los vasos sanguíneos se dilaten más fácilmente.
- Consumo de alcohol o comidas picantes: el alcohol produce vasodilatación y la comida picante estimula receptores nerviosos que activan la circulación periférica. Puede no presentarse de inmediato y afectar también al cuello y pecho.
- Rosácea: es un trastorno crónico inflamatorio de la piel que afecta principalmente a la cara y que se debe a una hiperreactividad de los vasos sanguíneos a estímulos mínimos.
- Problemas vasculares o hipertensión: aunque generalmente no provocan síntomas visibles, hay personas que pueden presentar enrojecimiento. Si se da con palpitaciones, sudoración o mareo, es importante consultar de inmediato con un médico.
- Reacciones alérgicas leves: ante algunos alimentos, productos de higiene o medicamentos el cuerpo puede liberar histamina, por lo que el enrojecimiento también puede estar acompañado de granos, ronchas y picazón.
Factores emocionales: ¿qué es el rubor patológico?
¿Te pones rojo de la nada, ante estímulos que normalmente no deberían provocarlo? El rubor facial patológico es una forma intensa y persistente de ruborización, que puede limitar de forma importante la vida diaria.
Algunas de las causas más comunes de este fenómeno, son:
- Trastorno de ansiedad social
- Hiperactividad del sistema simpático
- Condiciones genéticas (mayor sensibilidad de los vasos sanguíneos del rostro)
Una persona con rubor patológico, puede ponerse rojo, por ejemplo, al:
- Saludar a alguien
- Encontrarse con alguien en la calle
- Hablar en público
- Al ser el centro de atención
También puede generar ansiedad anticipatoria (miedo de que ocurra), sudoración, palpitaciones y malestar físico. Lo anterior, provoca que la persona se aísle o evite interacciones sociales.
¿Cuándo consultar con un especialista?
Si has vivido episodios aislados en los que te has puesto rojo y no han sido un mayor problema para ti, puedes estar tranquilo.
Ahora, si el rubor cumple las siguientes condiciones, es importante que agendes una hora con un médico especialista en dermatología:
- Es muy frecuente
- Interfiere con tu vida social y emocional
- Está acompañado de palpitaciones, mareos o malestar
- También llega con ronchas, picazón, inflamación
- Se gatilla con determinadas comidas, bebidas o medicamentos
¿Te ha pasado esto recientemente? En Andes Salud, contamos con profesionales que pueden ayudarte a determinar la causa de tu rubor y guiarte en el mejor tratamiento, para mejorar tu calidad de vida. ¡Reserva tu hora en www.andessalud.cl!